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Matías Haco
Una exhaustiva labor editorial compuesta por 4
valiosísimos manuscritos, unos coeditados con PATRIMONIO NACIONAL y
otros bajo el patrocinio del MINISTERIO DE CULTURA es presentada por
EDICIONES GRIAL como conmemoración del IV Centenario de Felipe II.
Su finalidad es acercarnos a la figura del más
bibliófilo de los monarcas, quien no escatimó esfuerzos para ubicar en
el REAL MONASTERIO DE EL ESCORIAL una regia biblioteca que llegó a
superar en aquella época a la propia del VATICANO. Intervienen en su
realización personajes de la categoría de Ambrosio de Morales, Benito
Arias Montano o Fray José de Sigüenza. Hoy, tras 400 años de Historia,
recuperamos la verdadera imagen de este enigmático Rey, en cuyos
dominios "nunca se ponía el Sol".
Forma parte de la colección "Maxima
regia collectio", que, además del "Horóscopo de Felipe II", está
compuesta por
"Diminuto Devocionario",
"Codicilo y última voluntad de
Felipe II" e
"Historia heráldica y orígenes de la nobleza".
Características técnicas:
- Latín
- 1549
- Pepel. 165 x 210 mm
- Real Monasterio de El Escorial
- Patrimonio Nacional
| El horóscopo de Felipe II es
importante porque nos acerca a su figura histórica como
individuo particular, cosa difícil siempre en personajes
públicos y, sobre todo, en hombres destacados que pasaron a la
historia vivida en periodos críticos.
En el hombre público, la vida oficial nubla
o enmascara su condición humana, pues sus actos tienen
trascendencia social, mientras que se ignoran los pequeños
cambios personales (enfermedades, crisis psicológicas, etc.) que
los llevaron a una decisión que luego se juzga por unos
resultados que nadie podría haber previsto.
Dado que la situación del astrólogo estaba
en la propia Corte, se pueden revelar algunos datos políticos
que escapan a la crónica de los historiadores, ya que se basan
únicamente en los archivos oficiales.
Parece ser que Felipe II consultó el libro
más de lo que se ha dado a entender hasta ahora.
En su época, la astrología ya no era bien
vista por los más ortodoxos, ni en las universidades ni en la
Iglesia. Por tal motivo, hubiera sido inadmisible que tuviera un
libro de pronósticos o se guiara por él. Sin embargo, el Monarca
debía estar versado en la cuestión, ya que los símbolos
utilizados por el astrólogo no los entiende un principiante y
aún hoy mismo son conceptos arduos para gran parte de los
astrólogos.
Fue entregado a Felipe II cuando acude a
Bruselas llamado por su padre, que se encuentra enfermo, en
1549. Matías Haco, médico personal de Carlos V, aprovecha esa
estancia para realizarlo y dedicárselo.
La causa que le llevó a realizar el trabajo
nos la da el mismo Haco; ha estudiado la vida del heredero
mediante su horóscopo y éste le ha llamado la atención por su
singularidad e importancia política. Asombra comprobar el
acierto de las numerosas predicciones al compararlas con la
biografía del Rey.
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