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ALGUNAS REFLEXIONES ACERCA DE
"HISTORIA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA"
1. Si tenemos en cuenta la fecha en
que fue publicada la obra (año 1903)... inevitablemente piensa
uno que su valor estará no en la actualidad de su contenido,
sino -en todo caso- en su valor histórico, como testimonio de
una época ciertamente pobre, ritualista y bastante triste de la
historia de la teología.
* La lectura de algunos capítulos
confirma esa impresión.
El estilo es grandilocuente,
rimbombante y muy pietista, sin que el contenido serio, bíblico
y teológico, tenga apenas cabida.
El "devocionismo"
que aparece -en los capítulos leídos- puede ser interesante para
un historiador de las formas religiosas o para un "conservador
integrista"... pero dice muy poco o nada a una persona con una
cierta formación religiosa.
Desde
un punto de vista pastoral -de sacerdote que intenta situar a
María en el Misterio de la Salvación tal como la
entendemos los cristianos- tiene un interés nulo... a
menos que uno sea aficionado a la historia, y a los lenguajes y
formas concretas que el ser humano ha utilizado en otras épocas
para expresar sus convicciones.
2. Teniendo en cuenta la reflexión
teológica a partir de los años 30, y sobre todo la reflexión que
sobre María hizo el Concilio Vaticano II ("Constitución
Dogmática sobre la Iglesia", capítulo VIII)... la obra aparece
casi como pura arqueología.
Lo cual no quiere decir que sea mala.
Es, simplemente, algo que pertenece al pasado, a una cultura de
fin del XIX. En ese sentido, la figura de María -muy importante
en la vida de los cristianos- aparece aquí con una tendencia
casi a la divinización, aunque en los primeros capítulos se
aclare ese extremo y se niegue explícitamente: "El culto a María
es de hiperdulía"...
* Personalmente, en
este sentido (la nueva intelección que la Iglesia Católica hace
de María y el culto que promueve), no recomendaría la obra a
nadie...
Pero me gustaría tenerla por su valor histórico y porque
presenta el "antes" que permite entender el "ahora".
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